Cómo y cuando nació la
FEDERACION ESPAÑOLA DE SOCIEDADES FILATELICAS

Por Manuel Rodríguez Germes (†)
Miembro de la Comisión Organizadora de la Federación
Primer Secretario General de FESOFI


          La unidad de la Filatelia de España ha sido una bella ilusión cara a cinco generaciones de filatelistas. La sencillez con que se ha logrado en 1963 constituir la Federación Española de Sociedades Filatélicas, hito primordial de aquella unidad, contrasta con la dificultad que encontraron nuestros predecesores durante los últimos sesenta años, porque la ilusión de unidad viene vertiendo pausadamente en los corrillos, sociedades y revistas filatélicas desde los años setenta del siglo pasado. Hoy, por fin, es una realidad y vale la pena repasar la historia del proceso, en su última etapa, la del siglo XX.

          Dos entidades fuertes y animosas, la "Unión Filatélica Valenciana" y la "Sociedad Filatélica Catalana", de Barcelona, se lanzaron a principios de siglo a conseguir la unidad filatélica española. El hombre clave fue don Carlos Llorca, director de "El Eco Postal", órgano de la Unión Valenciana. Colaboraron el doctor Thebussem, don Francisco Carreras y Candi, el Barón de Ortega, don Juan Díaz de Brito, don Joaquín Minondo, don Miguel Aleñá, adhiriéndose enseguida los comerciantes jóvenes de la época: los hermanos Monge, Pujalte, Tarré, Bourman, Gálvez, etc. Fruto de la campaña fue el Primer Congreso Filatélico Español, celebrado en Zaragoza durante los días 24 a 27 de septiembre de 1908, en la Escuela de Artes e Industrias, aprovechando la Exposición Hispano Francesa conmemorativa de los sitios de la ciudad.

          El Congreso de Zaragoza fue presidido por Carreras, y entre las diversas ponencias presentadas, el Vicepresidente, Díaz de Brito, planteó el problema fundamental: "¿Sería conveniente la formación de una Sociedad Filatélica Española?" No se trataba de una nueva sociedad, competidora de las existentes, sino integradora de todas. El problema fue arduamente discutido, y de la discusión surgió una "Junta permanente ejecutiva de la Filatelia Española", con la finalidad de organizar el "Segundo Congreso" y una "Primera Exposición Filatélica". La Exposición se celebró, efectivamente, pero organizada por una "Comisión" distinta, y el "Congreso" tardó veintidós años en celebrarse... La Junta se había disuelto en el silencio, y de todo aquel "Primer Congreso" sólo quedó el planteamiento de los temas y un primer contacto nacional.

          Así como habían sido filatelistas quienes promovieron el "Primer Congreso", el "Segundo Congreso Filatélico Español" fue idea de los comerciantes. Lo más selecto del comercio filatélico de España: Aurioles, Gálvez, Gómez Cepeda, Lama, Llach, Majó, los hermanos Monge, Puigferrat, Roig, Serradell, Tarré y muchos más prestaron su apoyo económico. La "Unión de Comerciantes de Sellos para Colecciones" obtuvo fácilmente el concurso de los filatelistas eminentes: Carreras y Candi, Ruiz de Arcaute, Guerin, Ortega, Senabre, Pujol, Torres, Peris, Rosell, etc. El Congreso se celebró en Barcelona, en el Salón de actos del Palacio de Agricultura del recinto de Montjuich, durante los días 27 a 29 de mayo de 1930. En el Palacio de Bellas Artes se celebró al mismo tiempo una Exposición Filatélica Nacional.

          El Congreso de Barcelona no trató siquiera el tema de la unidad filatélica nacional. España vivía entonces una época de profunda crisis, en una coyuntura económica mundial de catástrofe, y tal vez los organizadores no juzgaron prudente plantear la unidad en ambiente de desunión nacional. El "Segundo Congreso" produjo la misma frustración del "Primero": los comerciantes vieron aumentada su clientela, se vendieron muchas series de los "conmemorativos españoles" recién salidos, pero se reincidió en la ineficacia anterior.

          ¡Cuántos sucesos ocurrieron entre 1930 y 1941, en que se celebró en Zaragoza un "Congreso Nacional de Sociedades Filatélicas"! Cayeron la Dictadura de Primo de Rivera y la Monarquía española, advino la República, se desarrolló la guerra civil... Pasada la contienda, los coleccionistas y los comerciantes, encauzados por don José María Cuairán, la "Sociedad Filatélica Aragonesa" y la "Agencia Filatélica Hispano-Americana", redactaron unos estatutos estableciendo la "Federación", los presentaron en el Gobierno civil zaragozano y allí deben dormir sus amarillentas hojas entre el polvo de sus archivos. Fallaron concursos indispensables, personas comprometidas, nombres esquivos...

          Don José Maria Cuairán, uno de los filatelistas más eminentes de España y tenaz como buen aragonés, volvió a conseguir la cooperación de los distintos intereses filatélicos de España y organizó, en octubre de 1946 las brillantes "Jornadas Filatélicas de Zaragoza". Los jornadistas procuraron un objetivo esencial: la creación de la "Federación de Sociedades Filatélicas de España". En las reuniones del "Centro Mercantil, Industrial y Agrícola de Zaragoza", los jornadistas redactaron los estatutos de la Federación, los presentaron en Madrid, en la propia Dirección General de Seguridad, con todos los documentos precisos. Pero nuevamente se frustró la idea, porque no llegó a pronunciarse la Autoridad gubernativa en favor ni en contra. El silencio apagó las esperanzas por unos años, dejando en desilusión a los mejores.

          El llamado "III Congreso Filatélico Español", Congreso organizado en Barcelona con ocasión del Centenario del sello de España, a continuación de la "Exposición Filatélica internacional de Madrid", celebrada y organizada por el Estado en el Palacio de Comunicaciones madrileño en octubre de 1950, destacó la necesidad de constituir oficialmente la "Federación de Sociedades Españolas". Los congresistas, reunidos en el Salón de Ciento del Ayuntamiento de Barcelona, aprobaron la siguiente conclusión, la número 20 de las aprobadas: "Expresar el deseo de que se constituya la Federación Española de Sociedades Filatélicas, así como un organismo que reúna las tres ramas de la Filatelia: sociedades, gremios de comerciantes y Prensa y editores filatélicos." Con tan extenso y desdibujado programa todo vino a quedar en bizantinismo ineficaz.

          Pero entre las numerosas conclusiones aprobadas, ingenuas y mezclando aspiraciones de las tres ramas citadas, hubo una que dejó en el ambiente una esperanza: la conclusión 9ª acordaba la celebración de un "Concurso filatélico" anual, y del inmediato, para 1951, encargaba su organización al "Círculo Filatélico y Numismático" de Barcelona. Así se iniciaron las "Asambleas Filatélicas Nacionales".

          La "I Asamblea Filatélica Nacional" se celebró en Barcelona los días 3 a 5 de diciembre de 1951, presidiendo don Salvador Paláu Rabassó, entonces presidente del "Círculo" local, y se acordó en ella nombrar una "Comisión redactora del Reglamento de la Federación", integrada por el señor Paláu, don José Homdedéu Rovellat, don Ángel Carrasco, don José Prous y don Luis Durán Quintana.

          La "II Asamblea Filatélica Nacional" se celebró en Reus (Tarragona) los días 10 a 12 de octubre de 1953, presidiendo don José Homdedéu Rovellat, entonces presidente del "Grupo Filatélico de Reus". En la sesión del día 12 de octubre, el ponente don Enrique Vallverdú Sans expuso la necesidad de crear la "Federación Española de Sociedades Filatélicas"; que se adhiriera a la "F.I.P."; que se nombrara una Junta encargada de tramitar la constitución oficial, y que hubiera tres delegados permanentes en el seno de la Federación. Luego de amplia discusión, con leves reformas, la ponencia quedó aprobada, nombrándose una "Junta gestora" para formar la Federación, integrada por los siguientes señores: Don José María Francés, don Enrique Vallverdú Sans, don Francisco Massissimo, don Francisco Bas Espuny, don José Maria Cuairán, don Ramón Jové y don Juan Capell, con plazo máximo de seis meses para llevar a cabo la constitución oficial, presentando a la Federación en una primera reunión anual para octubre de 1954, que no llegó a celebrarse.

          La "III Asamblea Filatélica Nacional" se celebró en Murcia los días 17 a 21 de abril de 1954, presidiendo don Joaquín Moya-Angeler, presidente de la "Agrupación Filatélica Murciana". Dando ya por existente la Federación, no constituida oficial ni privadamente, llegó a acordar ingenuamente que la "Federación redactara el Catálogo nacional".

          Por fin, la "IV Asamblea Filatélica Nacional", reunida en Madrid el día 2 de noviembre de 1963, presidida por don Manuel R. Rodríguez Germes, presidente de la "Sociedad Filatélica de Madrid", ha presentado a la "Federación Española de Sociedades Filatélicas" en marcha, aprobada oficialmente, admitida en la "F.I.P.", con la adhesión de la casi totalidad de asociaciones filatélicas de España, absolutamente independiente y plena de posibilidades.

          En realidad, el ambiente cordial y de intercambio de pareceres que surgió del "CIF" de Barcelona, en marzo-abril de 1960, hizo posible la realización de aquella vieja ilusión federativa. Se encargo de las gestiones iniciales el presidente de la "Sociedad Filatélica de Madrid", por estimarse necesario, dado el ámbito nacional y la circunstancia de Estado centralizado actual, que los trámites se desarrollaran en la capital. En los años siguientes, una "Comisión organizadora de la Federación", integrada por don Salvador Paláu Rabassó, don Manuel R. Rodríguez Germes y don José Roberto Martín Prieto, consultó a las Directivas de las Asociaciones filatélicas que conocían, distribuyo proyectos de Reglamento, recogió sugerencias y adhesiones, redactó unos estatutos, y todo fue presentado el 4 de julio de 1962 en la Dirección General de Seguridad. Las Direcciones Generales de Seguridad, Política Interior y Correos, con los informes de otros organismos y entidades, aprobaron el 29 de abril de 1963 los "estatutos federativos", y el Negociado de Asociaciones de la Jefatura Superior de Policía de Madrid, la "Junta directiva provisional", el 12 de agosto de dicho año. La Sección 2ª de la Dirección General de Correos y Telecomunicación inscribió a la Federación en el "Registro de asociaciones filatélicas" con el número 104.

          Para su integración en la "Fedération lnternationale de Philatélie" o "F.I.P.", se solicitó de la Comisión 4ª: Signos de franqueo y filatelia del Consejo Postal, la oportuna autorización, accediendo dicha Comisión, en resolución de 15 de julio de 1963. Y la "F.I.P." acordó la incorporación de la "Federación Española de Sociedades Filatélicas" en su seno por sustitución del "Circulo Filatélico y Numismático de Barcelona", en sesión celebrada el 14 de septiembre de 1963 en Estambul (Turquía), en la sala de conferencias del Palacio Municipal y durante su 32ª Asamblea General anual.