Juegos Olímpicos de 1956, Melbourne y E.

Los Juegos de la XVI Olimpiada se celebraron en Melbourne en 1956, siendo la primera vez en la historia que una ciudad del hemisferio sur era sede de una cita olímpica, lo cual conllevó a que se disputaran del 22 de noviembre al 8 de diciembre, unas fechas condicionadas por el verano austral pero poco propicias para la preparación de los atletas participantes.

No fueron las fechas el único problema, pues hubo muchos más, pero aquí quiero referirme a uno muy concreto que se solucionó haciendo caso omiso a la Carta Olímpica, que exige la unidad de lugar para la disputa de las pruebas deportivas. El caso era que la legislación vigente en Australia exigía que los caballos procedentes del extranjero debían guardar una cuarentena de seis meses al llegar al país a fin de evitar posibles contagios y epidemias, lo cual hacía inviable la celebración de las pruebas hípicas, toda vez que las autoridades del país anfitrión descartaron totalmente flexibilizar la normativa. Tal vez, esta arraigada mentalidad de priorizar la salud, de las personas y de los animales, explica por qué en la dura época presente que atravesamos, el país australiano ha gestionado de forma diferente el tema de la COVID-19.

Retomando el hilo de la cuestión deportiva, el Comité Olímpico Internacional, en su reunión celebrada en Atenas en mayo de 1954, eligió a la ciudad de Estocolmo como sede de las pruebas ecuestres, las cuales se llevaron a cabo del  10 al 17 de junio de 1956, meses antes del grueso de las competiciones. Hasta ahora, y precisamente este año 2021 se cumplen 125 años de la restauración de los Juegos Olímpicos, no se ha vuelto a dar el caso de tener que fraccionar este evento deportivo, aunque actualmente tenemos una amenaza mucho mayor ya que los Juegos Olímpicos de Tokio, que debían celebrarse el año pasado, se aplazaron hasta julio del presente año, con la incógnita de si serán definitivamente suspendidos debido a la crisis sanitaria mundial.

Para conmemorar el evento, Suecia emitió una serie de tres sellos de 20, 25 y 40 öre, respectivamente, que fueron puestos en circulación el 16 de abril de 1956. El diseño, idéntico en los tres valores, muestra un jinete a caballo, reproducción de un detalle del friso del Partenón de Atenas, que en toda su extensión representaba el cortejo de las Fiestas Panateneas en honor de Palas Atenea, diosa patrona y protectora de la ciudad. La ilustración de una tarjeta enteropostal griega, emitida en 1901 con facial de 20 lepta (10, como precio de la postal + 10 de tarifa para el extranjero) orienta la procedencia de la imagen filatélica.

Joan Miquel i Llompart

 

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