La Filatelia abre una puerta tras 325 años

En 1694, una pequeña congragación de Monjas Clarisas, se instalaba en la hermosa localidad de Villaviciosa, blasonada con el escudo imperial, concedido por Carlos I, al ser la primera localidad española que pisó, tras un accidentado viaje para tomar posesión del reino, en nombre de su madre La Reina Juana.

Desde entonces la congregación franciscana lleva conviviendo con las gentes desde el Monasterio de la Encarnación, enclavado en el centro de la villa. Con motivo del 325 aniversario, contactamos para colaborar en la efemérides y al matasellos especial utilizado y la tarjeta prefranqueada de Sta. Clara. La Madre Abadesa, una mujer llena de vitalidad, bondad e inteligencia, cuando le hablábamos de lo que era nuestra afición y las formas de coleccionismo nos sugirió la posibilidad de poder realizar una exposición en el claustro del convento y aprovechar para mostrar a las buenas gentes como es su casa tras los muros, como viven y como pasan su vida de clausura entregadas a la oración y el trabajo.

La excepcionalidad del hecho, hizo que tuviese una enorme repercusión, no solo en la villa, también los medios de comunicación del principado se volcaron en un acto entrañable que nos dejó a todos una hermosa sensación de los caminos increíbles que la filatelia nos abre a todos, con las caras de felicidad de las SIETE monjas que forman la congregación desde la Abadesa a Sor Mª Luisa Valdés con sus 94 años, que apoyada en su bastón miraba entusiasmado los sellos relacionados con la vida de Cristo.

La exposición apostada en los pasillos del claustro contó con una colección del filatelista de la localidad D Francisco Mieres, con una colección sobre la Semana Santa, “El Mesías” de la secretaria de FASFIL Aurora Muñiz y “Sellos de Asturias” de Angel Iglesias.

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