Un viaje a la nostalgia. La Plaza de Santo Domingo,

Como la mayoría de ustedes saben, nací en Santa Cruz de la Palma en la isla de San Miguel de la Palma, Canarias y la plaza de Santo Domingo es el lugar donde jugué de pequeño.

La cartofilia es el coleccionismo de postales y a través de ellas, podemos viajar al pasado.

La plaza debe su nombre a los monjes que vivían en el convento, ya que está ubicada en la fachada principal del mismo, si bien el nombre del convento era “San Miguel de Las Victorias”, pero los monjes eran de la orden de Santo Domingo de Guzmán  “Dominicos”, de ahí su nombre. Existe otra plaza en la ciudad que es la de San Francisco, por igual razón.  El convento fue fundado en 1530 y estuvo en funcionamiento hasta el 27 de Abril de 1836, los monjes fueron trasladados a La Laguna y a Gran Canaria.

El 24 de marzo de 1843, el Ayuntamiento tomó posesión del inmueble y destinó el lugar como cuartel de La Milicia Nacional.

En él descansan los restos de Don Anselmo Pérez de Brito, responsable de que Santa Cruz de La Palma tuviera el primer Ayuntamiento democrático de España en 1773.

Posteriormente el Cabildo adquirió el convento con el fin de construir un instituto,  el cual inició su primer curso escolar en 1960, llevando el nombre del Diputado a Cortes Don Alonso Pérez Díaz, nacido en la Villa de Mazo en 1876. En él estudié yo.

                                                                                                                                                                      (Postal sin nombre del editor)

Antes de existir la plaza, los terrenos eran huertas y lugar de paso entre las calles.

(Postales de la editorial Artes gráficas Gijón, aunque la segunda la sitúa en los Llanos de Aridane)

La plaza fue construida en 1897 por el Alcalde Juan B. Lorenzo (24-06-1841/ 26-04-1908).

(Editorial “Blas Ramírez” y “Maison Alexandre, Tenerife)

(Postales sin nombre de la editorial en blanco y negro y coloreada)

(Postales sin nombre de la editorial en blanco y negro y coloreada)

La plaza ha sufrido innumerables cambios y reformas a lo largo de su existencia, se sabe que los vecinos del barrio de San Telmo sufragaron la construcción de una fuente, que en principio, se colocó en el centro de la plaza.

(Editorial “CIF” y “Fernando Baena” nº 11)

Cuando yo nací y como la recuerdo, es con la fuente centrada en su lateral externo, una vez adoquinada. Recuerdo que se vallaba para celebrar verbenas, actos culturales y sobre todo los actos de la “Bajada de la Virgen”.

Después, se quedó pequeña para albergar al público que quería asistir a estos actos, sufrió nuevas remodelaciones y actualmente ya no se celebran tantos actos como antaño.

Carlos Rodríguez Gómez

 

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